Posturas para amamantar

Cada lactancia es única y cada madre y bebé encuentran la forma en la que encajan mejor. A continuación te contamos algunas posturas que pueden funcionar para amamantar:

Postura reclinada

Imagen propiedad de La Liga de la Leche Internacional

Esta postura resulta especialmente útil en las primeras semanas, aporta estabilidad y un agarre profundo. Te contamos todas las claves en esta página.

Postura acunada

Aunque la posición de cuna es una de las más habituales para amamantar al bebé, puede ser un reto para en los inicios de la lactancia. Es importante sujetar el cuerpo de tu bebé firmemente contra ti para darle estabilidad, ya que su peso lo soportan principalmente tus brazos. Cambiar de posición para estar sentada sobre el coxis, en lugar de erguida, puede ayudar a la estabilidad y reducir la tensión en los brazos. Puede ser difícil controlar la cabeza del bebé y mantenerlo lo suficientemente alto y cerca del pecho. Un bebé pequeño puede tender a hacerse un ovillo en esta posición si no se le acerca lo suficiente al cuerpo de su madre. Puede que no sea la mejor opción al principio si tienes problemas de agarre, de transferencia de leche o si te duelen los pezones. Cuando te sientas más segura con la lactancia, es posible que utilices una versión de la posición de cuna a menudo, sobre todo cuando salgas.

La madre está un poco reclinada, apoyada sobre su coxis, con su bebé sobre ella más bien en diagonal

Toda la parte delantera de tu bebé está pegada a tu barriga, su cadera descansa sobre tu muslo o cerca de él, arropándote como una coma. Su pecho estará acurrucado en el pecho y tu pezón cerca de su nariz.
Su cabeza está apoyada en tu antebrazo y/o muñeca (no en el pliegue del codo).
Cuando abra la boca para tomar el pecho, puedes aprovechar para apretar su cuerpo contra el tuyo.
Es importante tener apoyos y vigilar que tu bebé no se resbale y se vaya «colgando del pecho» a lo largo de la toma

En el caso de bebés más pequeñitos a veces funciona hacer una modificación de esta postura, es la llamada postura acunada inversa y básicamente consiste en sostener al bebé con la mano contraria al pecho del que está mamando. Es importante recordar sostener al bebé desde la base de su cabecita o cuellito, como en la siguiente foto. Si pones tu mano tras la cabeza de tu bebé querrá tirar hacia atrás y apartarse del pecho:

Postura acunada inversa

Postura de balón de rugby

Esta postura puede ser útil si has tenido un parto por cesárea. Ayuda a mantener el peso del bebé alejado de la incisión. También es una buena posición para las madres de gemelos y para algunos bebés con problemas de agarre o de succión, ya que ofrece una buena visión del bebé y del pecho y el control de la cabeza del bebé. En el caso de los bebés más grandes y largos, es posible que necesites cojines adicionales detrás de tu espalda para colocarte más adelante y dejar espacio para la longitud de tu bebé.

Postura de rugby tras una cesárea
  • La parte delantera de tu bebé está pegada a tu costado, con tu mano bajo sus hombros y cuello.
  • Tu codo lo mantiene pegado a tu cuerpo.
  • Tu bebé se acerca a tu pecho desde abajo. Esto puede funcionar bien si tienes pechos grandes. Si tienes pechos más pequeños, es posible que tengas que poner al bebé en posición semisentada.
  • Puede que necesites un cojín entre tu espalda y el respaldo de la silla para dejar espacio a la longitud de tu bebé y evitar que se empuje hacia delante con los pies.
En esta imagen vemos una bebé posicionada en la postura del balón de rugby en una silla con pocos apoyos por lo que la madre decide usar ambos brazos

Tumbada de lado

Esta postura es a menudo un salvavidas para la madre lactante ya que te permite descansar mientras amamantas a tu bebé. Puede costar un poco cogerle el truco, pero merece la pena insistir porque puede facilitar mucho las tomas nocturnas.

Algunas madres deciden dormir con su bebé a su lado. Otras optan por trasladar a su bebé a una superficie de descanso separada.
Nuestra información sobre colecho y sueño seguro te ayudará a decidir cuál es la forma más segura de dormir para tu familia, en función de tus propias circunstancias.

Para hacer esta postura solo necesitas:

  • Acostarte de lado, con las rodillas dobladas hacia arriba y una almohada bajo la cabeza si lo deseas.
  • Colocar a tu bebé bien pegadito a ti
  • Acostarte de lado, con las rodillas dobladas hacia arriba y una almohada bajo la cabeza si lo deseas.
  • Colocar a tu bebé bien pegadito a ti de modo que su cuerpo y el tuyo formen una especie de V, juntándose en tus caderas, con tu pezón a la altura de su nariz.
  • Cuando el bebé quiera engancharse, puedes empujar un poco entre sus omóplatos para para acercarle el pecho y ayudar a que su cabeza se incline hacia atrás y su boca se abra bien grande.
  • A menudo es necesario mantener tu mano en su espalda, sosteniendo, para evitar que tu bebé se voltee y se coloque bocarriba con su cabeza girada.

Postura a caballito

Esta postura puede ser útil con bebés un poco más mayorcitos. Cuando son muy pequeños puede resultar bastante complicada ya que requiere de mucho sostén del recién con quien habitualmente funciona mucho mejor la postura reclinada.
Esta postura ayuda en algunas ocasiones a conseguir un agarre profundo. Requiere que la madre dé un soporte completo al cuellito del bebé.


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